Bruce Willis tenía razón con los asteroides PDF Imprimir E-mail
NOTICIAS Triplannet.com
Escrito por NOTICIAS Triplannet.com   
El cartel del la película de ArmageddonLa tierra en su papel de planeta dentro de un universo vivo está expuesta dentro de toda su existencia a los peligros de los asteroides. El impacto de uno de gran tamaño podría terminar con la vida tal y como la conocemos.

En una reunión semestral de la Sociedad Astronómica Americana ha surgido el tema de cómo protegernos de un impacto. El mundo del cine nos ha venido orientando en cintas como la de Armageddon, donde se defiende la tesis de un bombardeo nuclear como mejor defensa ante un posible impacto. Mucha ciencia ficción, parecía. Pero bien, resulta que los científicos más expertos encuentran que quizás, por muy polémico y peligroso que parezca, puede resultar la única solución eficaz si se producen estas dos circunstancias: la roca que se nos viene encima es tan gigantesca como para provocar una catástrofe global y tenemos poco tiempo para reaccionar.

El físico David Dearborn, del Lawrence Livermore National Laboratory en Livermore (California, EE.UU.) se mostró a favor de las armas nucleares como estrategia contra los asteroides. La idea consiste en colocar una bomba en el asteroide amenazante y romperlo en mil pedazos antes de que se precipite contra nosotros. El científico ha realizado diferentes simulaciones en laboratorio y asegura que es la mejor opción. El riesgo es que alguna de esas pequeñas piezas descontroladas, mucho más difíciles de detectar, acabe estrellándose contra alguna zona habitada de nuestro planeta, con las gravísimas consecuencias que cualquiera puede imaginar.

Sin embargo, según explica Dearborn en la web Space.com, la fuerza de una explosión nuclear puede ser la opción más práctica y rentable para desviar o fragmentar un asteroide. Otras alternativas propuestas son enviar una sonda que choque contra el objeto y desvíe su trayectoria, disminuir su masa con alguna especie de dispositivo perforador o usar la fuerza gravitacional de una nave también para provocar un cambio de órbita, pero todas fórmulas aún muy inmaduras. Dearborn cree que enviar explosivos nucleares al espacio resultaría más barato, debido a su gran cantidad de energía por unidad de masa. Una explosión de otro tipo podría requerir varios lanzamientos.

Además, la opción nuclear requiere poco tiempo. Una detonación semejante podría ser realizada quince días antes de la amenaza de impacto de un asteroide de 270 metros, como es el tamaño del asteroide Apophis, que tiene una oportunidad entre 250.000 de chocar contra la Tierra en 2036.

La propuesta de Dearborn resulta muy polémica y, posiblemente, encontraría una fuerte oposición si se pretendiera llevar a cabo. Por fortuna, el 75% de los grandes asteroides, aquellos de más de un kilómetro capaces de causar una catástrofe planetaria, están ya localizados y ninguno de ellos impactará contra nuestro planeta en un futuro cercano. Son más de 800 rocas que ya no nos preocupan, y las otras 300 que todavía andan por ahí no escaparán de nuestros telescopios si se acercan. Pero si lo hacen se abrirá de nuevo el debate.
Comentarios (0)Add Comment
Escribir comentario
 
 
corto | largo
 

busy