La impagable experiencia del Transmongoliano PDF Imprimir E-mail
Multi-país
Mapa por donde discurre la línea del trenUno de los pocos viajes de carácter auténticamente único que sobrevive en estos días se desarrolla en el corazón de Asia. Y se hace por vía férrea. Les hablo del Transmongoliano, un tren de una semana de trayecto que parte de Ulan Bator y finaliza en Moscú después de recorrervarios miles de kilómetros y atravesar diferentes ecosistemas, desde las estepas rusas a los Urales, pasando por increíbles depresiones.

Servidor ha tenido la fortuna de vivirlo en primera persona. Los días que uno pasa dentro del tren no se olvidan fácilmente. Yo me ubiqué en un compartimento para cuatro personas. Allí se hace la vida: se duerme, se charla, se observa el paisaje y todo lo demás. El momento ducha se complica, puesto que sólo había un reducido cuarto de baño común con una taza y un grifo con un cubo. Da para hacerse el conocido lavado del gato y como es tan pequeño, resulta imposible caerse.

Sin duda, el corazón del viaje se encuentra en el vagón comedor. La gente que allí se hacina durante horas y horas es para mear y no echar gota. La mayoría son traficantes de ropa presuntamente de moda. Las copias de marcas occidentales que se fabrican en China alcanzan Rusia metidas en cajas debajo de las camas, detrás de las puertas... donde sea. Los revisores hacen la vista gorda... supongo que se llevarán un pellizco.

En el vagón restaurante lo que se estila es beber vodka a saco. Los pasajeros pasan muchas horas alcoholizándose en toda regla, algunos incluso van armados y se ponen medio violentos cuando pierden partidas de póker con suculentas apuestas. Sin duda se trata de unos días únicos para conocer el límite de cada uno en situaciones de tensión. Pero yo creo que compensa, es una experiencia única. (continuará)



Daniel Pinilla



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