Estocolmo al sol, esa experiencia PDF Imprimir E-mail
Suecia
Escrito por Erika López   

Una turista se tuesta al sol con Gamla Stan al fondoNunca pensé que echaría de menos mis gafas de sol y de más mi chaleco de cuello vuelto en Estocolmo. La ciudad sueca brillaba durante la última semana de abril. Chicas de metro ochenta se colocaron las minifaldas y ellos, siempre a la última moda, sus gorras y pantalones cortos de diseño. El país de IKEA me ha sorprendido bastante, me ha hecho caer mitos. Se suele decir que los nórdicos son tristes, refugiados del clima en sus casas. Que es el país donde hay más suicidios del mundo. Después de pasar sólo unos días en Stockholm, he comprobado que somos nosotros (los españoles) los que estamos absolutamente equivocados.

Los edificios son grandes ventanales para aprovechar la luz, no hay rejas, los parques son verdes –y no de
asfalto, como aquí- y (esto me ha llegado al alma) las madres tienen 18 meses de permiso maternal. El ritmo del día a día es distinto, más lento, menos vertiginoso. Puedes ver a gente sentada tranquilamente en los parques a esa hora. Nadie grita por encima de 30 decibelios. Es, realmente, una ciudad habitable. Gamla Stan, la ciudad vieja, es una delicia para pasear. Recomiendo absolutamente el itinerario en barco bajo los 17 puentes de la ciudad, porque te haces una idea bastante completa de Estocolmo, por otro lado nada fácil para orientarse.

También es imprescindible el museo Vasa, un barco de guerra que se hundió el mismo día que salió a navegar por primera vez, y que tras 333 años hundidos rescataron y conserva el 95 por ciento de su estructura. Es impresionante, de verdad. Pipi Calzaslargas también es de llí, y tiene su propio museo. Y los premios Nobel. La ciudad que le rinde culto a ABBA –me he comprado allí sus grandes éxitos, no podía ser de otra manera- es fantástica para probar sushi –si te gusta, que no es mi caso- y ver música en directo en los pubs de la ciudad vieja.

También si quieres comprar artilugios cuyo diseño no encuentras en ningún otro lugar del mundo. Y es que IKEA al lado de lo que encuentras en el barrio moderno, Söderman, es una cutrez... ¿es caro? Otro mito caído. Los españoles decimos que todo es caro Pirineos para arriba, pero, la verdad, yo lo encuentro los precios muy parecidos a los de aquí. Lo único, lo de siempre... la cerveza... ¡siempre por la nubes!  La mitad de mi presupuesto se fue en eso. Si es que no se puede adorar tanto al zumo de malta...

Erika López

Comentarios (1)Add Comment
0
Rosa
mayo 17, 2009
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Barco

El Vasa es espectacular. Me dejó sin respiración al verlo durante un minuto.

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