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Reino Unido
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Escrito por Andy Stevenson
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Sepan que la mayor contribución culinaria del Imperio Británico, el gin tonic, tiene su origen en las guerras coloniales que se produjeron en India hace un par de siglos. La firma J Schweppe & Co había inventado un refresco que contenía quinina, fundamental para luchar contra el paludismo que campa por ese rincón del mundo. Un oficial inglés, cuyo nombre se ha perdido, tuvo la genial idea de mezclarlo con ginebra (se dice que con ginebra Bombay) para quitarle el amargor del sabor. Hecho. Les cuento cómo preparamos el gin tonic en la Inglaterra profunda: todo un ritual. Necesitamos primero una buena copa de balón, bien fría pero sin escarcha. Con la copa vacía exprimimos un trozo de piel de lima, de manera que los aceites de ésta queden por las paredes. Restregamos suavemente esta piel de lima por el borde y la dejamos caer dentro.
Llenamos la copa hasta los topes de hielo y vertemos directamente la ginebra y la tónica a la vez. Con una cucharilla larga removemos suavemente. Importante es que démos un golpecito en el fondo, de manera que estimulemos las burbujas a subir . No demasiado fuerte para que la tónica no pierda fuerza. Hay que tener toque. Si se usa ginebra del tipo de la marca Hendricks, quizás conviene sustituir la piel de lima por un par de rodajas de pepino. Necesitaremos una y 3/4 onzas de ginebra, una tónica de cuarto de litro, aceite de la lima y una filigrana de lima para decorar.
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