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Polonia
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Escrito por Ewa Lewandowska
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Un plato muy típico polaco que hace recordar a los raviolis italianos es el pierogi. Se trata de una pasta con un relleno muy variado según el lugar y tradición. Dicen que fueron los tártaros o los mongoles los que en algunas de sus incursiones en la Europa del este dejaron su legado gastronómico. Les propongo mi receta.
Para hacer la pasta se usan dos tazas de harina, tres cuartos de taza de agua caliente, un huevo, una cuchara de sopa de aceite vegetal, media cuchara pequeña de sal. Para hacer el relleno necesitaríamos dos patatas grandes o cuatro medianas, tres lonchas de queso de Velveeta, dos cucharadas de crema de queso, sal y pimienta.
Primero se pelan las patatas y se cortan en pedazos pequeños. Se ponen las patatas en un recipiente con agua que se llevará a ebullición. En ese momento bajamos el fuego a la mitad y se dejan cocinar las patatas 20 minutos más o hasta que estén tiernas.
Mientras que las patatas se hacen, se va preparando la pasta. En un recipiente se mezcla la harina, el agua caliente, el huevo, el aceite y la sal. Se hace una masa compacta y cuando esté bien amasado se extiende, y se deja reposar media hora. Existen artilugios para cortar el círculo del pierogi y cerrarlos de forma perfecta con el relleno. Si no se dispone de esto, con un recipiente redondo se pueden cortar círculos y una vez introducido el relleno lo sellamos apretando con un tenedor los bordes a forma de empanadilla.
Cuando las patatas están listas, se drena el agua del recipiente. Se agrega el Velveeta y la crema de queso de crema junto con un poco de sal y pimienta. Se puede también agregar un poco de leche para poder desmenuzar mejor las patatas. Entonces se trituran las patatas hasta que estén lisas y mullidas. Luego dejarlas enfriar un cuarto de hora.
Con una cucharilla, se saca una cantidad pequeña del relleno de la patata y se pone en el medio de un pedazo de pasta. Cerrar la pasta alrededor de la patata. Así se repite el proceso para hacer todos los pierogi. Luego se hierven en una cacerola durante tres minutos hasta que flotan (recomendables hacerlos de cinco en cinco). De ahí se fríen con mantequillas
Se suelen acompañar con un refrito de cebolla y tocino.
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