| Viaje al interior de la tierra... en Cracovia |
|
|
|
| Polonia |
| Escrito por Daniel Pinilla |
Una de las visitas obligadas que hay que hacer cuando uno se pasa por la tierra de Juan Pablo II (sí, Cracovia), más concretamete sus alrededores, es la mina de sal de Wieliczka, muy cerquita de la ciudad. Está considerada patrimonio de la humanidad por la Unesco y fue explotada continuadamente durante 900 años, que se dice pronto. Es un poco viaje al centro de la tierra, ya que llegó a tener 300 kilómetros de túnel. Eso es un montón de kilómetros. En la visita se aprende cómo se extraía la sal, algo de arquitectura y las condiciones de vida de los mineros. Ahora sólo los guías llevan un uniforme algo hortera que simula el de bombero. Dentro de la mina hay lagos, montones de estancias (trabajaban caballos bajo tierra) y lo más espectacular es que hay una catedral horadada entera en sal. Sorprendente, muy impresionante. Verdaderamente se queda uno con la boca abierta. Al parecer dan conciertos algunas veces y te tiene que gustar lo que toquen sólo por el sitio donde estás. Lo más divertido quizás es la vuelta a la superficie. Nos colamos en una cola tramenda que había para subir por un ascensor típico de una mina, que en pocos segundos te eleva todo lo que has bajado antes. Eso sí, no atiné a ver quién me tocaba en el ascensor de compañeros. En el camino se suda mucho y el espacio es mínimo. Sí, me lo fumé todo... lo reconozco.
Agregalo como Favorito
Compartir
Enviar email
Comentarios (2)
![]() |



Una de las visitas obligadas que hay que hacer cuando uno se pasa por la tierra de 

