Italia en invierno te quita el frío PDF Imprimir E-mail
Italia

Tibio rayo de sol en el atardecer invernal de VeneciaItalia también es para el invierno. Un cd de Franco Batiato, algunas botellas de vino tinto Chianti acompañado de un buen trozo de parmesano y un calzado resistente para patear calles, lagos y montañas. Son los elementos más recomendables para convertir un viaje en coche por el centro-norte de Italia es una delicia. Ocho o nueve días son suficientes. Comenzamos el periplo en Roma, lugar indiscutible donde pasar un par de días. Lo mejor, la pizza al taglio en bares cutres y ver la capilla sixtina a las 8,30 de la mañana completamente solos. Las colas si llegas a media mañana pueden superar el kilómetro sin problema y merece mucho la pena madrugar. Subir a la cúpula de San Pedro en el Vaticano también es una experiencia que recomendaría...

La panorámica que tienes de la ciudad eterna se queda ya por siempre en tu retina. Carretera y manta, y los dos siguientes días los pasamos en la Toscana. En concreto, Siena (me decepcionó un poco), Pisa, Lucca y Florencia, por supuesto. Pero,! de entre todos, me cautivó un pequeño pueblo llamado San Gimignano, medieval, casi intacto, de donde he sacado varios teléfonos de alojamientos para pasar un verano.

Doscientos kilómetros con el Opel Zafira alquilado y llegamos a Bolonia, la ciudad universitaria por antonomasia de Italia. La gente encantadora y la ciudad magnífica. El único problema es el aparcamiento. De hecho, se llevó el coche la grúa... Un caos. Padua lo elegimos para pasar el fin de año. Una fiesta por todo lo alto en el centro de la ciudad, con dos escenarios en los que un cantante de segunda fila recordaba los grandes éxitos de la música italiana (lo flipé con Rafaela Carrá). Quince minutos antes de dar las doce de la noche, se puso a nevar a lo bestia, por lo que la entrada en el 2009 fue sumamente especial. A la mañana siguiente fuimos a Venecia y también ha sido de lo que más me ha gustado. No conocía Venecia, todos me habían dicho que era sucia, caótica y que no era para tanto. Todos están equivocados, lo digo así de rotundamente.

Venecia es mágica. Hacía tiempo que no había mirado algo tanto tiempo sin poder apartar la vista. Con el listón bien alto ya, fuimos a Ferrara (no aporta demasiado, sólo el castillo) y luego a Verona, la ciudad de Romeo y Julieta. Allí pasamos un día (sin suicidio colectivo) y es muy recomendable. Era tal como me la imaginaba en la obra de Shakespeare: decadente y gris. No vayáis a la casa de Julieta, es un timo y está todo lleno de graffitis. Luego, a Bérgamo. Paramos allí con el objetivo de ver los lagos (Garda y Como, sobre todo) aunque la ciudad también merece la pena. En el periplo por los lagos hay que tener suerte y que no te toque niebla, como en nuestro caso. Aún así, visitamos pueblos encantadores. Tenía la esperanza de encontrarme allí con George Clooney, que tiene una residencia en la zona, pero no hubo suerte...Siempre dicen que a Italia hay que ir en verano. No estoy de acuerdo.

Me ha encantado conocerla a cinco grados bajo cero, el paisaje es totalmente distinto. Un mismo país con dos imágenes. De entre todas las cosas en este viaje, me quedo con el chocolate que me tomé en la Plaza de San Gimignano a primera hora de la mañana, la sensación de la nieve en mi cara en la cuenta atrás para empezar el 2009, el camarero de Siena que me Descubrió el Chianti y otro descubrimien una cantante que se llama Mina. Bajaos algo del emule porque os gustará. Arrivedercci!!

Comentarios (2)Add Comment
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edu
enero 19, 2009
Votos: +0
Es una preciosidad

Me gustaría qué me mandaráis el telefono de los alojamientos San Gimignano. Gracias

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