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Italia
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Escrito por Daniel Pinilla
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Pasear por Florencia supone encontrarse a cada esquina o casi con recuerdos de los Medici y de los Albizzi, sus grandes rivales. El famoso Lorenzo de Medici fue un gran patrón de la artes, tanto que encargó notables trabajos a Miguel Ángel, Leonardo Da Vinci y Botticelli. Uno de sus legados lo conocí en mi última visita a la capital toscana: se trata del corredor de los Medici. Ya sabíamos que el Ponte Vecchio fue el único que permaneció en pie tras la retirada de la Wehrmacht en la Segunda Guerra Mundial.
Pues bien, el citado puente forma parte de un corredor que en 1565 Cosimo I de Medici, Gran Duque de Toscana, encargó al genial arquitecto Giorgio Vasari. El corredor tenía un kilómetro de longitud para cubrir la distancia que hay entre el Palazzo Vecchio con el Palazzo Pitti, sus dos residencias. Esta gente no quería tener que pisar la calle.
En la actualidad se está trabajando en rehabilitar este corredor para usarlo como reclamo turístico. El corredor vasariano pasa por el punto más alto de la Galleria degli Uffizi y atraviesa el puente. Precisamente fueron los Medici los que obligaron a que se instalasen sólo orfebres en las tiendas del puente. Antes había carnicerías, pero apestaban mucho, mientras que el metal es más aseado. Eso sí, toda la mierda iba para el río: ningún problema para los florentinos, porque iba a parar a su gran rival: Pisa.
Si uno camina atento a las plantas altas a lo largo del corredor, todavía se distingue perfectamente la estructura. Atraviesa casas e incluso una iglesia. Se trata de un caso único en el mundo, la iglesia de Santa Felicitá, cuyo coro se encuentra literalmente atravesado por una estancia que servía para que los Medici pudieran escuchar misa desde las alturas si la cosa les cogía a mitad de camino de su corredor.
Por cierto, que la enemistad que tiene Florencia con Pisa viene de siglos atrás y todavía colea un refrán explicativo: "más vale tener un muerto en la casa que un pisano en la puerta". Eso dicen los más extremistas, pero advierto de que a mí Pisa me encanta.
El asunto del corredor se va a abrir al público en cosa de dos años. Ya saben lo que hay que hacer para sentirse como un Medici de la vida...
Daniel Pinilla
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