Por Grecia Central entre héroes de batallas y oráculos PDF Imprimir E-mail
Grecia
Escrito por David Navarro   

La estatua de Leónidas que inmortaliza al rey espartanoUna forma de acceder a la Grecia Central desde el Peloponeso es a través del puente de Rio-Antirrio, que une los escasos tres kilómetros que separan la península del continente.

Tras dejar el puente se pasa por la histórica Napkatos, quizás más conocida como Lepanto, donde la Liga Santa participada por ejércitos españoles, venecianos, genoveses y de los Estados Pontificios se enfrentaron con los otomanos en el S.XVI, consiguiendo una victoria que frenaría el avance turco por el Mediterráneo. En el puerto que es una ensenada amurallada hay una estatua de uno de los héroes de la batalla, el escritor de Don Quijote de la Mancha, Miguel de Cervantes.



El trayecto permite disfrutar del paisaje de la costa con todo los pueblecitos turísticos preparados para recibir cientos de veraneantes pero ahora vacios por la época invernal. Entrando la carretera al interior se llega a Delfos, el ombligo del mundo helénico, el oráculo más famoso el cual hablaba en boca de Apolo. Uno de los oráculos más importantes y conocidos fue el de Edipo, el cual cumplió la trágica predicción de sin saberlo matar a su padre y casarse con su madre. El lugar, entre montañas y árboles es impresionante. El contemplar las ruinas de Delfos con esta magnífica ubicación realza cualquier piedra.  Pero sin duda Delfos presume de tener el estadio mejor conservado de la Grecia clásica.

En un pasaje atravesando las montañas dentro del Parque Nacional de Parnaso se llega hasta otro lugar histórico, las Termópilas. Ahora ya sé que la palabra ‘termo’ hace honor a todos los manantiales de agua caliente que salen de la tierra. Incluso en uno de ellos cogí a una pareja infraganti abrazados desnudos al calor de las aguas. Lo sentí por ellos el haberles interrumpido su momento mágico. De todas formas no es mala idea el venir aquí con un bañador y relajar el cuerpo. Me acerqué a ver la estatua del rey espartano Leónidas, que sacrificó su vida para retener al ejército persa mientras los griegos se organizaban durante las Guerras Médicas. Lo que más me impresiono es que todavía gente depositaba flores a sus pies, sin duda el autentico héroe nacional.

Las columnas de un templo se asoman a las montañasTras estas visitas interesantes profundizando por el interior, con una débil nevada para concluir la ruta en Lamia para comer, un lugar famoso por el cordero. Aquí los restaurantes tienen chimeneas interiores donde asan el cordero entero, girados al fuego. En el restaurante que comí, fue excelente, sobre todo por la ayuda de Vasilis, un griego afincado en Barcelona que era amigo del dueño y nos hizo labores de traductor-camarero. Lamia, es una ciudad con mucha vida propia, no depende del turismo, ya que por aquí no para casi ninguno. Aunque su castillo merece la pena.


David Navarro

Comentarios (1)Add Comment
0
Ana
marzo 30, 2010
Votos: +0
...

Normalmente los sitios alternativos al turismo es donde más se conoce a un país.

Escribir comentario
 
 
corto | largo
 

busy