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Unas copas en Perojo PDF Imprimir E-mail
España
Escrito por David Navarro   

Casa de Colón en la parte antigua de Las PalmasLa ciudad de las Palmas de Gran Canaria fue fundada por los españoles allá por el siglo XV. Su legado ha perdurado en el tiempo. Para ello hay que acercarse al centro cultural, que está algo más lejos del comercial, hace falta coger un autobús, o una guagua como se conoce por aquí. 

Parándote en el teatro Perez Galdós, fácilmente a pie se ven los edificios más importantes. Además del teatro, el mercado, la catedral, que es muy bonita, una serie de casas coloniales que forman un entramado de calles que llena de colores la zona. Quizás la más característica sea la casa de Colón. Que todavía conserva el encanto de cuando el marinero genovés pasó por aquí. 


Caminando hacia arriba se puede observar un barrio donde las casas parecen asomarse al barranco y marcan un arco iris de colores. Pero ese no era el camino correcto, había que bajar dirección catedral. Por allí se encuentra la peña del equipo de fútbol Sporting San José, con un patio descubierto interior con grandes macetas y su zona para socios donde juegan al dominó. Sentarse para disfrutar de una cerveza Tropical (la marca de la isla) en el patio contemplando el edificio y la gente, es como sentirse canarión. 

Para tomarse una cerveza con glamur es mejor ir al Maikosan. Este local parece una cueva de mucho diseño. Se suele llenar para cenar. Y es curioso que la estantería para las botellas de bebidas espirituosas pueda medir cuatro o cinco metros de alto, así que el camarero necesita una escalera para alcanzar las de más arriba.

Colores variopintos dan singularidad a este barrio palmenseJunto  a la catedral hay un bar de tapas con una gran bodega llamado Macabeo. Allí probé el vino Tajinaste, que procede del valle de la Orotava de la vecina isla de Tenerife. Tenían como especialidad los caracoles, pero nos comentó el camarero que llevaban tiempo sin encontrar la materia prima.

La hora de las copas había llegado y los jueves no tiene perdida, a partir de las doce hay que ir a Perojo, que está en la calle del mismo nombre. Para llegar allí desde la catedral se atraviesa la calla mayor de Triana (en honor al barrio sevillano). Es peatonal y con multitud de comercios. Una vez en el bar, me quedé impresionado con el ambiente que había, lleno hasta la bandera. Además el sitio es bastante chulo. Realmente es una casa que tiene su patio e incluso una fuente en el medio. La gente de lo más agradable y simpática. Buen sitio para degustar ron Arehucas (autóctono de la isla) y a muy buen precio. 

El Perojo cerró a las cuatro en punto y la noche también, pero ya era muy buena hora para acostarse tras una más que divertida velada.


David Navarro

Comentarios (1)Add Comment
0
edu
octubre 07, 2009
Votos: +0
lo he visto

me ha gustado muchoooooooooo

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