Varna arde en verano PDF Imprimir E-mail
Bulgaria
Escrito por David Navarro   

La hermosa catedral de la Asunción de la VirgenEn la preciosa costa del mar Negro búlgaro destaca sobremanera la ciudad de Varna. Es un lugar poblado desde la antigüedad por formar un enclave estratégico. Al llegar por carretera, las montañas se abren para ver desde las alturas su dimensión real.

Muy cerca de la catedral ortodoxa se encuentra un parque que inicia lo que es el centro neurálgico de la localidad. No son pocas, las calles peatonales llenas de comercios y con gente paseando a cualquier hora del día. El silencio domina a pesar del gentío, una sensación de cómo estar en Suiza.

Como opción para dormir fui al Flag Hostel, muy conocido por los mochileros. Pero en el mes de agosto, es temporada altísima y todo estaba ocupado. Por suerte, el propietario del Hostel, un inglés, le dejaron colgado un apartamento en otro sitio. Un poco descuidado y sucio, pero valía para dormir.

Varna tiene mucha fama por la marcha nocturna, pero primero había que cenar. Fue todo un acierto ir  a Pri Monahinite, un antiguo hospital de monjas según entendí, convertido en restaurante de comida nacional con camareras con trajes típicos. Unas clientas con unos vinos de más, nos recomendaron cordero con yogurt, y el consejo fue buenísimo. Una auténtica delicia.

Un dibujo muestra cómo eran las termasPar salir hay numerosos locales en la playa preparados para el verano, todos tenían muy buen ambiente. Pero el recomendado por nuestras anteriores consejeras, que se habían ganado la confianza en la comida, fue el Xtravaganzza. Junto a las orillas del mar Negro, se trata de una carpa alargada y con barras paralelas a lo largo y a tres niveles dejando un pasillo espacioso en medio. Sorprendido al entrar al ver las 30 gogos que bailaban en el escenario. Beber allí no es barato, pero el estar con una copa viendo como se refleja la luna llena en el mar, escuchando el sonido de las olas entremezclado con la música y con el ambiente más glamuroso de la ciudad, era un momento para disfrutarlo y hacerlo inolvidable.

Monumentalmente hay que destacar las termas romanas, se tratan de la mayor ruina a nivel nacional y la tercera de Europa. Hay que decir que son grandes pero los años dejan todo en muy mal estado, y hay que echarle mucha imaginación. Pero ya que se está en la ciudad, son de visita obligada.

La anécdota fue que se incendió el Hostel en que me iba a quedar. Eso es librarse por los pelos. Cuando entregué las llaves al propietario me dijo que abandonaba el negocio. No me extraña, el hombre le iba a dar un infarto con tanto estrés.

Para concluir, hay una pastelería en una de las calles traseras de la plaza Nezavisimost (dirección calle Sheinovo, que probablemente sea en una pequeña placita de esta calle) donde hacen unos dulces de chocolate con pasas tremendísimos.


David Navarro



Comentarios (2)Add Comment
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Enri
octubre 22, 2009
Votos: +0
fuego

hay que poner una velita por haberos salvado... o por lo menos vuestras maletas que a lo mejor os cogió de marcha cuando fue el fuego. El rollo es quedarte sin documentación.

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edu
noviembre 08, 2009
Votos: +0
...

miedo me daríaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

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