Un paseo por el cierre a la Segunda Guerra Mundial PDF Imprimir E-mail
Alemania
Escrito por Daniel Pinilla   

La Conferencia de Potsdam tuvo lugar en este palacioSi existe una excursión muy recomendable y además cómoda al estar de visita en Berlín, se trata de Potsdam. El muy eficiente sistema de comunicaciones alemán permite moverse en tren hasta el citado pueblo con un pequeño cambio de andén desde una de las principales estaciones de metro, como puede ser Friedrichstrasse. En aproximadamente media hora se cuela uno de forma confortable en la estación central de Potsdam.

Se trata de un pueblo que posiblemente habría pasado sin pena ni gloria si a mitad del siglo XVII el elector de Brandenburgo Federico Guillermo I no lo hubiera escogido como coto de caza... Desde entonces comenzó a embellecerse y llenarse de auténticos palacios. La segunda guerra mundial, como casi todo en Alemania, lo dejó hecho unos zorros, pero todavía tiene suficiente belleza para cautivar.

Fue precisamente en Potsdam donde se cerró la segunda gran guerra. El acuerdo de Postdam, firmado por las potencias vencedoras, tuvo lugar en el castillo Cecilienhof, todavía visitable. De hecho, más que visitable es un hotel de mucha prestancia.

Cuando uno llega a Potsdam para una excursión de un día, tiene la opción de subirse a un bus turístico que da un vueltazo por todos los principaes puntos de interés. La opción puede valer por comodidad, pero resta iniciativa para decidir si estar más o menos tiempo en un lugar concreto. Es demasiado turismo en masa, creo yo. Si el tiempo acompaña, se puede ir caminando por el centro peatonal, tras pasar por la Academia de Cine, alcanzar el llamado jardín nuevo y extasiarse con la vista del río junto al Palacio de Mármol. El lugar es impresionante de veras.

Mi problema es que fui en pleno invierno y el frío era mortal. Casi diez bajo cero, nieve a paletadas y algo de hielo en las aceras, lo que hacía complicado el paseo. Si el tiempo está en ese plan, el paseo se complica, porque para dar una vuelta por todos los palacios de Potsdam, que alcanzan la decena, la cosa se va a tres horas sin ningún problema. O más si se va despacio. Por tanto hay que hacer una parada técnica en Cecilienhof, el punto más al norte del itinerario, y tomar un té caliente o algo similar.

De ahí se regresa por una vía paralela al barrio holandés (realmente bonito con sus casas de ladrillos rojos). La zona es residencial de mucho dinero: hay auténticos palacetes de diseño, edificios espectaculares que contrastan con las edificaciones más clásicas de los palacios que utilizaban los kaiser como residencia.

Por cierto, en los trenes suele haber revisor. Lo digo por si alguien pretende ir sin billete en curso...


Daniel Pinilla

Comentarios (2)Add Comment
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Joe
enero 23, 2010
Votos: +0
...

Tiene que ser impresionante pernoctar en un lugar tan cargado de historia

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Gema
enero 25, 2010
Votos: +0
posdam

recomiendo ir a alguna terraza en verano que hay junto al lago cercano a la estación. Una curiosa réplica de la ópera Sidney le da encanto al lugar.

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