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Palestina
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Escrito por Daniel Pinilla
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La etimología del nombre Ramala nos habla de Dios. Concretamente en árabe significa altura divina. Comúnmente se le llama 'la novia de Palestina', quizás por ser el enclave donde se sitúa la sede central de la ANP (Autoridad Nacional Palestina). Históricamente ha estado bajo dominio jordano, posteriormente israelí y desde 1993 pertenece a los territorios palestinos situados en Cisjordania.
A tan sólo 15 kilómetros al noroeste de Jerusalén, los problemas sociopolíticos de la zona dibujan una geografía urbana muy particular. A mitad del camino se encuentra un puesto fronterizo fuertemente vigilado, que tiene a ambos costados el nacimiento de un muro que delimita las fronteras interiores de este rincón del planeta tan castigado. En cualquier caso, el tráfico es bastante denso y la comunicación no es tan complicada. Al final, como todo, a efectos prácticos se trata de un 'saca-dinero'.
Esto es así porque no se permite la circulación de coches alquilados a no ser que cuenten con la llamada matrícula verde, que por supuesto supone un sobrecoste. Si no, hay que hacer el trayecto en riguroso taxi.
Ramala en sí no es para tirar cohetes. Se trata de una amalgama de calles en torno a la plaza de los leones (plaza Manara), un lugar donde muchos radicales van a celebrar públicamente los males de su vecino sionista. Los leones están bastante machacados, con pintadas y esas cosas. El tráfico es ensordecedor y no se puede decir que las calles estén relucientes. Alrededor de la plaza hay montones de calles comerciales, con ofertas culinarias y de ropa muy al estilo árabe, como con ganas de reivindicar su identidad.
Un 'monumento' visitable es la tumba de Yasser Arafat. Gran contraste con el resto de la ciudad. Todo de marmol blanco, está situado en el barrio de las embajadas y adornado con un césped perfectamente cuidado y regado. Hay hasta un pequeño estanque que refresca la vista después de ver cómo en no pocos lugares hay problemas con el agua corriente. Siempre está una pareja de militares (toda Ramala está plagada de soldados palestinos por todas partes y muy muy jóvenes la mayoría) custodiando el mausoleo. A su lado se encuentra una pequeña mezquita.
Daniel Pinilla
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