| Una quesería libanesa de andar por casa |
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| Líbano |
| Escrito por Mahmout Oumari |
La cocina libanesa tiene una identidad propia, tanto que incluso se puede decir que marca las pautas en Oriente Próximo. Una de sus exquisiteces es una especie de queso-yogur llamado labneh. Sus orígenes se remontan a los nómadas, que ponían el yogur de leche de cabra en pieles y con el tiempo se evaporaba a través de los poros hasta que quedaba una pasta a la que se le añadía sal con el objeto de preservarla. En los tiempos actuales, adaptamos la receta a la modernidad usando cualquier yogur comprado en el supermercado. Ingredientes: cuatro tazas de yogur natural, una cucharada de sal, aceite de oliva (o cualquiera que sirva para cocinar) y una estopilla para hacer queso. Empezamos agregando la sal en el yogur natural. Luego lo vertemos en la bolsa hecha con la gasa humedecida. Atamos bien la abertura y lo dejamos colgado durante un día completo (24 horas). Debajo dejamos un recipiente que recoja el suero de la leche, que siempre puede ser usado en la cocina e incluso para beber por su gran valor nutritivo. Pasado ese tiempo retiramos el queso de la bolsa y lo colocamos en un frasco Lo rociamos por encima con aceite, si es de oliva mucho mejor. También puede ser condimentado con especias como el tomillo o la menta. El labneh es un plato muy popular como mezze (aperitivo) y es un ingrediente típico de los sándwich. El sabor depende en gran medida del tipo de leche empleada: el labneh procedente de la leche de vaca tiene un sabor algo suave. En cambio el elaborado con leche de cabra tiene un sabor especialmente particular y es conocido en el Líbano como anbariz. Mahmout Oumari
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La cocina libanesa tiene una identidad propia, tanto que incluso se puede decir que marca las pautas en Oriente Próximo. Una de sus exquisiteces es una especie de queso-yogur llamado labneh. Sus orígenes se remontan a los nómadas, que ponían el yogur de leche de cabra en pieles y con el tiempo se evaporaba a través de los poros hasta que quedaba una pasta a la que se le añadía sal con el objeto de preservarla. En los tiempos actuales, adaptamos la receta a la modernidad usando cualquier 
