Aqaba: bucear entre tanques y peces de colores PDF Imprimir E-mail
Jordania
Escrito por David Navarro   
Tanque sumergido en el fondo del marJordania da al mar Rojo a través de Aqaba. Por su situación costera es una ciudad muy de vacaciones. También se podría decir que muy occidentalizada, en el sentido de comercios, establecimientos y edificios, aunque la mayoría de su gente porte una vestimenta árabe de lo más tradicional, ¡incluso en la misma arena de la playa!

Aqaba a lo largo de la historia ha sido un importante puerto. Hace tres milenios el rey Salomón lo utilizó para comunicarse comercialmente con Reino de Saba (actual Yemen o Etiopía) y la ruta hacía las minas de oro de Ofir, lugar misterioso que nunca se ha encontrado y tanto se ha buscado a lo largo de la historia; aunque se dice que debe estar en Etiopia o Sudán. También fue una de las conquistas claves de Thomas E. Lawrence por ser un punto muy estratégico para los otomanos. Por cierto en la película de Lawrence de Arabia representan a Aqaba con la playa de las Negras (en Almería, España). Sin duda es un peliculón que siempre apetece ver de nuevo. Actualmente Aqaba es un centro muy importante para bucear, gracias a sus corales y aguas cristalinas.

Para dormir la opción fue en un hotel a las afueras de Aqaba (Hotel Dune Village) con unas habitaciones tipo bungalow desde la que se veía el mar. Enfrente en la otra orilla se puede ver Israel y Egipto, y la frontera con Arabia Saudí está a tan solo diez kilómetros, toda una auténtica encrucijada. Con la playa a tan sólo 200 metros, lo primero fue ir a bucear. Impresionante sólo entrar en el mar te encontrabas con paredes de coral, parecía estar en un laberinto que ibas recorriéndolo y la vez disfrutando de toda la gran variedad de corales y peces. ¡Era como estar en una catedral bajo el agua! Como era de esperar  en un sitio como este, la cena fue a base de pescado a la barbacoa en la terraza del hotel. Aprovechando el suave clima costero disfrutamos unas horas con unos combinados de whisky a la luz de las estrellas.  

El clima es siempre benévolo en AqabaTras mucho ajetreo para alquilar un barco, con precios disparatados, se consiguió evitar el engaño gracias a las habilidades negociadoras de Alí, que no sólo ejercía sus funciones como conductor por el país sino que ofrecía sus mejores consejos de una forma bastante franca y útil. Por fin, un precio razonable para recorrer las principales lugares de buceo. El barco tenía suelo de metacrilato para poder ver todo el fondo marino sin necesidad de bajar. Bueno para los que no se quisieran mojar. De hecho, a través del cristal se veían fácilmente tortugas marinas, morenas, meros y grandes peces. Una curiosidad es que el gobierno ha tirado un tanque de combate y varios barcos para fomentar el turismo de los aficionados al buceo. Y es que ver el tanque bajo el agua con formaciones coralinas es de lo más pintoresco. Ver el  barco inmenso, bajo el agua es impresionante, pero para bajar con el tubo y las gafas complicado, está profundo, lo suyo es ir con botella. Así que lo dejo para otra vez. La última parte que se visita es el Jardín Japonés, un autentico paraíso de corales y peces. El tiempo parece que se para, mientras observas toda la naturaleza submarina de tu alrededor y te pierdes por todos sus rincones.

Un consejo, no caer en la trampa de comer en el McDonald’s, la patatas fritas malísimas.
Comentarios (2)Add Comment
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joan
mayo 08, 2009
Votos: +0
...

muy grande la foto del tanque sumergido. debe resultar sorprendente

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Yiyo
mayo 08, 2009
Votos: +0
tanque

joder, como se lo monta la peña. A ver si ahorro y me pego una aventura de esas. Y os mandaré algunas fotos.

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