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Japón
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Escrito por Haruki Mishima
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El pez fugu es un pez globo cuya carne se ha convertido en los últimos tiempos en un manjar absolutamente codiciado y temido a partes iguales. Esto es así porque una ingestión equivocada del pez en cuestión puede ser mortal. Se trata de un animal extraño: no tiene escamas, cierra los ojos y se hincha cuando siente miedo. De hecho, segrega tetratoxina, un veneno mortal para el ser humano. Por este motivo su consumo en las casas particulares está prohibido y los restaurantes que los ofrecen deben pasar un escrupuloso examen de calidad en el manejo del alimento.
Un corte desafortunado en el fugu puede romper la bolsa donde se sedimenta el citado veneno, que por cierto es casi incoloro e insípido, por lo que no se detecta con facilidad al paladar. El buen cortador de fugu está considerado un artista en Japón y tal honor sólo se logra tras años de estudio.
La mejor manera de degustar la cosa es con género muy fresco. El fugu debe ser cortado finamente. Normalmente los pedazos siguen dando saltos en el plato a pesar de que el animal esté muerto y bien muerto (da algo de grima). Lo suyo es comerlo a la brasa, vuelta y vuelta, o crudo con algo de limón como aderezo. Últimamente han anunciado fugus que no contienen veneno. Desconfíen de las imitaciones: el genuino cuesta miles de dólares.
Si quieren ver cómo se corta uno de ellos, pinche aquí.
Haruki Mishima
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