| Mordiscos 'estéticos' en el Spa World de Osaka |
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| Japón |
| Escrito por David Navarro |
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Tiene un total de ocho plantas. De las cuales tres son enteras para spa, el resto entre restaurantes y habitaciones. Dos de las plantas están recreadas en continentes. Por ejemplo el día que fui, los hombres iban a la planta cuarta que era Europa y las mujeres iban a la planta sexta que estaba tematizada en Asia. Ambas plantas van alternando para hombres y mujeres. Te dan una pulserita al entrar, con ella controlan tu tiempo de entrada y de salida. Te sirve además para pagar en el bar, restaurante o cualquier servicio extra del complejo. La verdad solo la zona de taquilla es inmensa, y al principio no está muy claro cómo funciona. Por lo que se hizo un poco el ridículo. Tras ver a la gente andando con pijama, busqué el pijama y me lo puse. Después de dos minutos con él puesto, me lo quité para tirarlo al cubo de la ropa sucia…había que entrar a la zona de los baños totalmente desnudo. Después me equivoco y entro por la salida, donde la gente se seca, todo para coger una toalla, bastante ridículo. Sobre todo al ver que dentro estaba llenísimo de toallas. La entrada real es un camino que automáticamente te va lanzando chorros de agua conforme vas caminando. Lo primero que te encuentras una gran piscina redonda bastante caliente. Al más puro estilo romano clásico. La gente se pone la toalla en la cabeza cuando se mete dentro del agua. Sin duda al principio quema, pero luego se está en la gloria. Lo siguiente en probar era una recreación de una cueva griega, con agua algo salada. Los colores y el olor de la cueva dan una perfecta recreación. Muy singular fue una sauna de sal, con un gran macetero de sal en el centro para servirte y te frotabas el cuerpo con ella, como haciendo una exfoliación a la piel. La sal más el calor ¡demasiado achicharramiento para el cuerpo! Pero seguro que han limpiado de impurezas todos mis poros.
El sitio lleno de sorpresas, me dio una más. Una sala llena de sillones para tumbarse. El techo estaba lleno de pantallas de televisión y la mayoría de la gente roncando literalmente. Había un silencio sepulcral en la habitación(menos algunos ronquidos). Los sillones comodísimos tenían altavoces en las orejeras y tú ponías el canal de televisión y el volumen de tu sillón. Te envolvía y desconectabas tanto que el sueño era inminente. Existen también extras, que pagas con la pulserita. Lo más sorprendente uno donde metes los pies y pescaditos te muerden las durezas. Para terminar, un afeitadito, ya que tienes de todo para el aseo, cuchillas, cepillos, colonia, after shave, leche hidratante….Imposible aburrirse aquí.
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Comentarios (1)
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De
Pero quedaban sitios por investigar. Había una piscina que representa un acuario, el metacrilato separa el lugar de los peces de donde te bañas. 
