| Kioto desvela sus secretos sin demasiados recelos |
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| Japón |
| Escrito por David Navarro |
Kioto es una ciudad donde no puedes aburrirte. Siempre hay algo que ver. Sólo con sus 17 patrimonios de la humanidad te puede mantener entretenido varios días. Pero hay sitios que no se incluyen la lista de la UNESCO, y sin embargo son los que más comentan los visitantes.Un santuario que está muy entretenido, es el de Fushimi Inari. Inari es la deidad del arroz y el ‘sake’. Lo curioso es que tiene muchos pasillos formados por ‘toriis’, puertas rojas que suele haber en los templos. Por eso entre los turistas le llaman el ‘templo de los mil toriis’, aunque la cifra para mi impresión puede ser superior. Es un autentico laberinto de puertas unidas, además la separación entre ambas es muy pequeña, a veces pocos centímetros. El recorrido dura bastante tiempo. Mientras vas por pasillos de ‘toriis’, de vez en cuando te encuentras un pequeño santuario. Para recorrerlo bien es necesario casi dos horas ya que se adentra bastante en el bosque. Pero merece la pena el respirar la tranquilidad por estos caminos tan espirituales. Pero mi mayor sorpresa en Kioto fue el templo de Sanjusangen-do. Es conocido entre los turistas como ‘el templo de los mil budas’, pero realmente lo que representan las 1.001 estatuas que allí se hallan, es a la diosa de la misericordia (Kannon). La entrada es espectacular, entras por un pasillo pequeño y cuando giras ves un corredor interminable y a la derecha vas dejando todas las estatuas doradas. El pabellón tiene el ‘record’ del mundo de ser el edificio más largo de madera, así que tiene otro ‘plus’ el visitarlo. El nombre del templo viene de la palabra ‘sanjusan’ que significa ‘33’, en honor a las 33 manifestaciones de la diosa Kannon. Es por eso que hay 33 espacios entre las columnas que separan el templo en su interior. Los pobres devotos tienen que invocar la piedad de 33.033 kannones (33 por estátua), ¡increible! Las mil estatuas de Kannon son muy similares pero en el centro destaca una bastante grande que tiene ¡mil brazos! Sin duda, este templo milenario no tiene desperdicio. Como reseña, me gustaría destacar un elemento arquitectónico increíble: la estación de tren. Con las prisas de llegar siempre tarde para coger el tren no se aprovecha para verla. Pero su diseño es una joya de la arquitectura moderna. Es fundamental disfrutar de ella y recrearse con sus techos acristalados.Kioto es mucho Kioto, cuántos secretos más por descubrir de esta ciudad tan fascinante. David Navarro
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Kioto es una ciudad donde no puedes aburrirte. Siempre hay algo que ver. Sólo con sus
Como reseña, me gustaría destacar un elemento arquitectónico increíble: la estación de tren. Con las prisas de llegar siempre tarde para coger el tren no se aprovecha para verla. Pero su diseño es una joya de la arquitectura moderna. Es fundamental disfrutar de ella y recrearse con sus techos acristalados.
