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La pesadilla de Hiroshima en el recuerdo PDF Imprimir E-mail
Japón
Escrito por David Navarro   

El conjunto ofrece una buena armonía de formasLa ciudad de Hiroshima pasó tristemente a la historia el 6 de agosto de 1945 cuando el bombardero B29 le dejó caer una bomba atómica. Miles de personas murieron al instante, y las consecuencias llegaron a matar cerca de 200.000. La ciudad quedó totalmente arrasada.

La sensación una vez llegas al parque donde cayó la bomba te trasmite una percepción de tristeza y dolor. Es como si las almas de toda esa gente te chillara en el oído provocando una extrañeza en el estómago. El día con algo de frío y agua empeora el entorno. La zona cero se alcanza fácilmente con el tranvía, muy cómodo para moverse por la ciudad. Lo primero que te encuentras es el Gembaku Domu, como único edificio superviviente de aquella atrocidad. En su época fue el Pabellón de Fomento de la Industria, y ahora lo que queda de él ha sido designado patrimonio de la humanidad. Junto a él una japonesa vestida de forma tradicional se ofrece para hacer de guía. Lo curioso es que no busca dinero, sino practicar inglés. Sorprendente pero algo típico en este país.



Cruzando el pequeño puente sobre el río Motoyasu se encuentra el monumento infantil de la paz, que es con forma de bomba y niños pegados a ellas en situación dolorosa. Hace referencia a una niña, víctima de la explosión, que pensó que se curaría si hacía 1.000 grullas de papel, pero al final murió. Por lo que no es raro encontrar junto al monumento grullas de papel enviadas de todas partes de Japón. Pegado a este monumento se puede ver un pequeño estanque donde en el centro está la llama de la paz. Que sólo se apagará cuando todas las armas nucleares del mundo sean destruidas, pero lamentablemente sigue encendida. Delante del estanque está el cenotafio con la frase: “Descansen en paz. Jamás volveremos a cometer el mismo error”. Fue el momento más significativo cuando comprobé una perfecta alineación del arco del cenotafio con la llama de la paz y el Gembaku Domo. Increíble.

Así quedó el Gembaku Domu tras la bombaNo es grata la visita, pero es bueno venir para ser consientes de lo que nunca debemos de hacer y no olvidar lo que se hizo aquí. Aunque esta cicatriz será muy difícil de borrar.


David Navarro

Comentarios (2)Add Comment
0
jaime
febrero 13, 2010
Votos: +1
...

debe resultar conmovedor estar en un lugar donde el ser humano ha demostrado que es peor que los animales

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Axell
febrero 15, 2010
Votos: +0
tristeza

Entiendo lo que se puede sentir. Pero el mundo olvida rápido. Tristemente.

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