El Ashram invade Pondicherry PDF Imprimir E-mail
India
Escrito por David Navarro   

Dos escolares sonríen en las calles de PondicherryCon un taxista con licencia (noticia) y en plena manifestación, llegué a Pondicherry, una antigua colonia francesa al sur de la India. Que por cierto es igualmente un estado independiente. Sin duda alguna, esto no se parece nada al resto del país. No hay vacas sueltas en la calle, todo está muy limpio, un sistema decente de alcantarillado, amplios bulevares, casas coloniales, muchísimas bicicletas, poca mendicidad... y curiosamente la policía viste como los gendarmes franceses.

Quizás esta ciudad sea lo más turístico del sur de la India. Sobre todo viene gente a relajarse, motivados por hacer cursos de Yoga y de Ashram, que es una síntesis entre yoga y ciencia moderna, fundado por Sri Aurobindo y “la Madre” (una mujer francesa) a principios del pasado siglo. Como la gente que viene es bastante sana, los impuestos del alcohol son insignificantes, con lo que conlleva a ¡cerveza baratísima!


La playa de Pondy, como la llaman muchos locales, no es nada del otro mundo. Pero al norte se encuentra Reppo Beach, que con sus palmeras, arena blanca y buen ambiente playero te hace recordar el sentimiento de cualquier turista en el mes de agosto que busca el mar. Aunque eso se acaba rápido, cuando te vas al chiringuito a disfrutar una cerveza con algo para picar y te das cuenta de que todo es vegetariano. Para colmo nada de alcohol. Así son los lugares puros para la meditación. Por eso, mejor volverse a la ciudad donde hay más diversidad.

Una playa perfecta en Paradise BeachEl marisco y el pescado están en muchos de los muy buenos restaurantes de la ciudad. En uno de ellos me pedí un cangrejo grandísimo con una pinta fabulosa, así que intenté aconsejar al camarero en la elaboración. Pero para mí desdicha, me traen el cangrejo en una fuente, bañado en una salsa verde bastante mala para mí gusto. Quería llorar, que desperdicio de cangrejo. La salsa le quitaba todo el gusto de crustáceo. Sobre todo, la hacía inoperativo para comerlo.

En el apartado marcha, como se suele decir: “cero patatero”. A las once cierran todo. Por lo menos te permite acostarte temprano y recuperar fuerzas.

Hay una playa al sur llamad Paradise Beach, que se accede con barco. Desde luego su nombre está bien puesto, ya que es una playa imponente e impoluta. A ella, sólo acceden las quince personas que llegan en el bote. Lo negativo, es que tienes que disfrutarla en una hora escasa. Porque el barco te tiene que traer de vuelta. Aunque ya lo dice el refrán, lo bueno si breve dos veces bueno.



David Navarro

Comentarios (1)Add Comment
0
Mario
noviembre 11, 2009
Votos: +0
motos

perfecta alineación de las bicicletas y motocicletas de la foto...sorprendente

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