| Target: tigres en un bosque de sanguijuelas |
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| India |
| Escrito por David Navarro |
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En una segunda parada, vi que tenía una sanguijuela en los zapatos de nuevo, además como me notaba débil en la marcha y tenía una sensación extraña, decidí quitarme los zapatos para investigar; para sorpresa y susto tenía metida una dentro del calcetín y era gordísima, como las que sale en las películas. Me quité el calcetín y se calló entre las rocas. Me remango el pantalón y todo mi tobillo estaba sangrando, la ‘cabrona’ me había chupado casi un cuarto de litro de sangre (con perdón por la expresión). Me volví a poner los calcetines, metí los pantalones y con los cordones até los calcetines para sujetar los pantalones diciendo: “putas sanguijuelas”. Me quitaron las ganas de ver tigres y demás. Después vimos un rebaño de bisontes, unos macacos y algunos pájaros extraños. También estuvimos siguiendo excrementos de elefantes para llegar hasta la manada pero sin suerte… Es lo que tiene la vida salvaje, a veces tienes un día de suerte y te la encuentras y otras veces no.Al volver me duché a conciencia para evitar cualquier sanguijuela en mi cuerpo. Como no se vieron elefantes, había que montarse en uno para quitarse la espinita. Una experiencia bastante curiosa y además muy divertido el jugar con una cría de cuatro meses, que le encantaba absorber la planta de los zapatos con su trompa. Vino de maravilla para limpiar los zapatos cargados de barro, sin duda muy buen trabajo de limpieza.
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Después vimos un rebaño de bisontes, unos 
