Del recuerdo rajputa al mundo jainista PDF Imprimir E-mail
India
Escrito por David Navarro   
Templos en el interior del fuerte de KumbalgarthAl norte de Udaipur se encuentra una de las ciudades más famosas del Rajastán indio. Concretamente a unos 100 km se puede ver el fuerte de Kumbalgarh. Es el segundo más grande de Rajastán. La primera impresión es ver la espectacularidad de sus murallas, que hacen recordar a la ‘gran muralla china’. En el interior hay numerosos templos que dan una armonía al complejo sorprendente para la vista.

Pero aún mejor son las vistas de la naturaleza, ya que está a 1.100 metros de altitud. El fuerte está en medio de un parque natural donde hay leopardos y otros animales interesantes. Este fuerte solo fue conquistado una vez. Se tuvieron que unir los más poderosos ejércitos para conseguirlo: el del rey Mogol Akbar junto a otros de la zona. Aunque solo aguantaron dos días con la conquista. Hubo una rápida recuperación de los locales. ¡Qué carácter estos rajputas!

Cerca de Kumbalgarh se encuentra Ranakpur, muy remoto entre montañas. A pesar de ser un camino con innumerables curvas, con sus precipicios, la visita mereció la pena. Menudo ajetreo para llegar. Ranakpur destaca por tener el templo jainista mayor del país.

La religión jainista es una religión austera que rechaza los bienes materiales. La mayoría van con una simple túnica, siempre dicen la verdad. También son solicitados para hacer negocios ya que dan lo que ofrecen. Lo más interesante es que respetan toda forma de vida, algunos incluso se tapan la boca para evitar tragarse a algún insecto. El templo es alucinante. Con 1.444 columnas y ¡todas diferentes! Bueno, todas menos dos. Lo comprobé aunque, eso sí, me costó encontrarlas, porque su desviación tampoco es muy pronunciada. Una claridad de la luz que caía en el interior del templo daba un color celestial, sin duda me dejó maravillado. Una de las columnas la hicieron torcida para demostrar la imperfección del hombre, ya que perfecto solo es Dios. Dentro del templo metí la pata un poco por que había unos cuantos mosquitos dándome la lata y pegué un par de palmadas al aire. Me di cuenta que el vigilante me miró con mala cara y entonces caí: “respeto a los animales”. Así saqué mi repelente del bolsillo y el vigilante sonrió. Todo solucionado.

La verdad es que la India deja sorpresas por todos sus rincones, pero estas dos perlas son de visita inexcusable.

Un elefante de mármol en el templo de Ranakpur
Comentarios (2)Add Comment
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men
febrero 01, 2009
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el elefante es chulísimo

impresionante el elefante. enhorabuena por la historia, muy intersante

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Ali
febrero 01, 2009
Votos: +0
Mosquito

vaya telita, mira que intentar matar un mosquito...¡y lo arreglas con repelente! Se puede morir igual...¡es veneno!

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