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Perú
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Escrito por Silvia Guerra
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Es lindo llegar a Puno (Perú), porque antes de ingresar a la misma ciudad recorres unas montañas serpenteantes y cuando logras observar la ciudad lo haces desde la cima de las montañas, dando un enfoque panorámico muy bello. Porque no sólo ves construcciones típicas andinas, sino que te das cuenta que es la ciudad que está a orillas del lago Titicaca, el lago más alto del mundo. En la época del año que fui (abril), llueve bastante por tanto todos los cerros están verdes, el cielo es inmensamente celeste y el lago está entre azul y celeste, la verdad que siempre va a ser impresionante vivir en contacto con tanto color natural. Y este mismo panorama es mucho más lindo de noche.
Puno tiene más orden que Juliaca (pueblo vecino), además de ser más turístico es una ciudad típicamente serrana de aquellas que hay por el Perú. Su gente es sencilla y humilde, lo cual no les quita su amabilidad. Originariamente fue un pueblo con el habla Aymara, ahora hay una mezcla de quechua-hablantes y por supuesto la mayoría habla el castellano. Es una ciudad que me recuerda el tiempo de mis estudios primarios y cuando veíamos que en esa ciudad se desarrolló la cultura tiahuanaco, una de las culturas más importantes del antiguo Perú.
Me contaban que era una buena época y que no hacía mucho frío, la verdad que de día el sol es fuerte, más en la sombra sientes frío y por eso no dejaba de ponerme un polo de manga larga a pesar del tremendo sol. Con el clima muy seco no tenías que olvidarte de tener un humectante labial para que no se resecaran tus labios y luego se partieran. Al comienzo del viaje me fue muy bien, más finalmente no lo pude evitar, mas no era tan importante , aunque había un dolorcito.
Puno es la mejor base para descubrir todo el área del Titicaca peruano.
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