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Koricancha es el lugar de oro quechua PDF Imprimir E-mail
Perú
Escrito por Silvia Guerra   
El patio principal del Convento de Santo DomingoUnos de mis sitios favoritos de Cuzco (Perú) es el palacio del Koricancha. La palabra quechua que quiere decir lugar de Oro, actualmente es un gran monasterio Dominico con mucho arte mudéjar. Este lugar fue donado por el hermano de Francisco Pizarro a esta orden. En el año 1950, tras un terremoto, el yeso que cubría estas habitaciones que eran dormitorios de los frailes, se quebró y fueron descubiertas unas paredes Incas, por eso hay muchas partes donde se puede apreciar partes blancas que no es otra cosa que el yeso.

Aquí se encuentra el templo del Sol en honor al Sol, mandado a construir por el Inca Pachacutec, es el lugar más importante y respetado por los Incas, todas sus paredes estaban llenas de Oro, elemento que para los Incas sólo era ornamental no tenía un valor monetario, además el oro tiene un brillo natural muy resplandeciente que imita y también refleja el brillo del sol, por eso también el templo era decorado principalmente con este mineral. Sólo queda un 35 por ciento de lo original Inca (lo cual fue respetado; la otra parte es colonial).

La arquitectura que se aprecia, desafía las leyes naturales, con un adelanto tecnológico y simetría, admirable para la ingeniería actual. Sus puertas y ventanas en forma de trapecio, no hay un material visible entre piedra y piedra, hay un grado de inclinación al interior de los cuartos de siete grados. En este lugar adoraban al ‘Dios Trino’: rayo-trueno-relámpago. Ellos eran panteístas, todo lo natural era su dios.

En otra área  está el templo de las estrellas, aquí destaca una hornacina ceremonial donde hay unos orificios y justo en el solsticio de invierno que es el 22 de junio en medio de la oscuridad sólo por uno de esos agujeros el sol resplandece, señalando al Inca el  fin de una temporada de cosecha y el inicio de una nueva época de siembra, por lo tanto esto marca el agradecimiento al Sol y a la Pachamama por las cosechas. A partir de allí se inicia la nueva siembra y es el sol el que debe dar una buena energía para una buena cosecha y pues todo ese agradecimiento al ‘Dios Sol’  es volcada y representada en el Inti Raymi cada 24 de Junio en el Cuzco desde inmemoriales tiempos Incas. El Inca sólo sabía, según su calendario que habían dos únicas veces en el año junio y Diciembre (solsticio de verano) que por uno de los agujeros de esas hornacinas de piedra  el sol iba a ingresar y esto sucedía  cada seis meses exactos. Por supuesto que no sabían que eran los solsticios. Pero esto nos puede ilustrar porque que es que esperaban el resplandor del sol por estos agujeros. Y por el tiempo de espera para que este apareciera su agradecimiento a él.  Me imagino también que sintieran temor de que este no aparezca.

No me olvido del templo de la Luna y del Arco iris. la primera considerada esposa del Sol y la segunda que procedía del Sol. Hay mucho más que ver.

Silvia Guerra
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