Las Islas Galafantásticas PDF Imprimir E-mail
Ecuador
Escrito por Sarah Porretta   

Una foca se echa una siesta en un embarcadero"No es el más fuerte de las especies el que sobrevive, tampoco es el más inteligente el que sobrevive. Es aquel que es más adaptable al cambio"
Charles Darwins

Ninguna parte del mundo me dejará recuerdos tan claros como los de las Islas Galápagos. Una cadena de islas volcánicas que literalmente se levantó lentamente del mar por el movimiento de las placas tectónicas desde las calderas del fondo del océano. Algunas de las islas todavía siguen creciendo y se remodelan con cada nueva erupción. Otras se encuentran en los últimos días de su vida, se hunde inevitablemente en el Pacífico.



Cada ejemplo de la flora y fauna autóctona que llegó bien flotando o volando a las islas, las tortugas las llevaban a sus espaldas desde el continente. Los pingüinos y las focas vinieron de perderse en algún lugar y que se encontraron por casualidad en un paraíso ecuatorial. En todas y cada isla, las especies han evolucionado de manera diferente. Los pinzones de Santa Cruz tienen diferentes picos de forma a los que en Isabela, en algunas islas de las tortugas gigantes sus conchas tienen forma para empujar a través de la maleza, diferente a otros que tienen una cubierta abovedada y más cuellos para ayudarles a alcanzar hasta vegetación colgante.

Los animales que ven allí hoy están allí porque eran flexibles y inventiva suficiente para adaptarse a un entorno hostil. Quizás el ejemplo más impresionante es la iguana de tierra que aprendió a nadar y se lanzaron a las olas en busca del almuerzo, cuando no podía encontrar algo sabroso entre la lava. Sus descendientes siguen desafiando el golpeo de las olas.

En este mundo un poco surrealista, en la que casi se espera que un pasaporte para sea sellado por un pelícano y que las focas sean conductoras de taxis, la fauna está justo en la cara antes de que haya terminado el traslado desde el aeropuerto al puerto. Pelícanos y pájaros fragata circulan en círculo a medida que te acercas hacia el muelle, piqueros de patas azules silbando desde el mismísimo momento que te apeas del autobús y en el camino al bote se tiene que esquivar las focas descansando sobre la pasarela.


Sarah Porretta

Comentarios (1)Add Comment
0
phil
febrero 06, 2010
Votos: +1
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de verdad que no hay nada igual en el mundo que las galápagos. se siente que sarah ha disfrutado la experiencia

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