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Ecuador
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Escrito por Daniel Pinilla
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La reserva de producción faunística de Cuyabeno, en la Amazonía ecuatoriana, tiene 14 lagunas interconectadas por canales. La comunicación se realiza por agua dentro de este paraje incomparable, las pocas sendas a pie son comidas por la maleza en poco tiempo, por lo que casi siempre se hace necesario la elaboración de trochas para poder avanzar por la espesura. Aparte de las Caimancocha, Patococha y Quebrada de la Hormiga, la laguna más visitada es la grande. El color del agua es característicamente oscuro, debido a la cantidad de material vegetal en desomposición permanente. Una de las actividades más espectaculares en Cuyabeno, una vez que te instalas en un lodge (yo lo hice en Jamu Lodge, con la agencia Ecuador Verde: realmente muy recomendable en calidad y precio) es navegar a canoa por los ríos y la laguna y darte un buen chapuzón en la puesta de sol. Yo lo hice y luego me enteré que pocos meses antes habían muerto dos turistas por una descarga de una anguila eléctrica y por mordeduras de pirañas.
Por supuesto me acojoné. Luego los guías me explicaron que el truco para no tener problemes es distinguir dónde están las corrientes de agua fría y caliente. Resulta siempre más seguro nadar en el centro del lago y no por la parte de la orilla, más proclive a albergar animales. Además, estos accidentes de los que me hablaron tuvieron bastante que ver con alguna copa de alcohol de más... Con todo y con eso y a pesar del respeto de saber que te bañas a pocos metros de un nido de caimanes y anguilas, el lugar es tan bonito que resulta imposible no darte otro chapuzón y estirar la sensación todo lo que se pueda. El agua está limpia, el aire está limpio y todo, absolutamente todo, parece en orden. No recuerdo muchas otras ocasiones en las que pudiera decir eso...
Daniel Pinilla
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