Instituto Costarricense de Turismo

Luces rojas en las playas de Tortuguero PDF Imprimir E-mail
Costa Rica
Escrito por Francisco González   

Una pequeña tortuga está a punto de llegar al marSerian aproximadamente las 22:00 de la noche, la selva estaba totalmente oscura, aquí anochece sobre las 17:30 de la tarde y se cena sobre las 18:00. Caía una lluvia torrencial sobre el parque nacional de Tortuguero (Costa Rica), pero mi mujer, Brigitte, y yo vamos preparados: zapatos de trekking, chubasquero y linterna (muy importante esto último).

El guía nos avisa que la lancha ya había llegado y nos podíamos subir, nos acomodamos, el capitán arranco motores y empezamos a subir el canal en dirección a una de las desembocaduras con el mar Caribe.

Al principio la verdad que tienes cierta sensación de miedo porque ir con una lancha fueraborda por mitad de un rió lleno de troncos, caimanes y cocodrilos, en mitad de la noche y bastante rápido no te da seguridad. A los quince minutos más o menos el capitán detuvo la lancha. En la orilla nos estaba esperando otra guía del parque y nos hacia señales con una linterna para indicarnos su posición. Una vez en tierra nos encontrábamos ¡andando en mitad de la selva! en fila india, gracias a que la guía y dos mas llevábamos linterna pero de todas formas los golpes con las ramas y piedras eran inevitables, cada vez que te adentrabas más en la selva el sonido de la lluvia y de los animales que allí habitaban eran más fuertes, había algunos que estremecían pero por fin se empezó a escuchar el sonido de olas desde lejos, nos aproximábamos a la playa.

Una vez allí el guía nos dios unas ligeras instrucciones la primera no estaba permitido el uso de linternas, solo ellos podían utilizar linternas y de color rojo, y la segunda teníamos que esperar a que otro compañero suyo guarda del parque nos avisara para poder pasar a la playa, por lo que allí nos quedamos esperando totalmente a oscuras lloviendo y con solo una pequeña luz roja muy tenue, los minutos empiezan a pasar que parecían horas 5, 10, 15.... y sobre la media hora por fin viene el otro guarda le dice la posición a donde nos tenemos que dirigir. ¡Vamos rápidamente hacia allí! ¡Palpando con las manos y pies todo lo que podemos para no caernos ni chocarnos entre nosotros!, en un momento se para la guía y nos alumbra con la luz roja. 

Un mural fomentando una correcta educaciónUnas huellas en la arena que salían del mar, a mi a primera vista me pareció la huella de una moto de cuatro ruedas pero era la huella de una tortuga marina para ser exacto una tortuga verde de en torno a unos 110cm-120cm . Nos acercamos a ella ya había echo el agujero enla arena y había empezado a desovar, echaba unos huevos del tamaña de una pelota de golf. Acto seguido echaba una especie de baba para proteger los huevos de las hormigas, no la podíamos tocar, no podíamos sacar fotos. Y por supuesto tampoco alumbrarla a la cara, ya que se estresarían demasiado y podrían volverse al agua sin terminar de desovar y sin tapar el nido. Por lo cual no nos atrevíamos ni a abrir la boca.

Este tipo de tortuga pone unos 120 huevos de los cuales solo sobreviven uno o dos. Acto seguido otro guía nos avisa que cerca de allí han empezado a eclosionar los huevos de otro nido que otra tortuga puso ¡hace 60 días! Cuando llegamos allí había unas 40 tortuguitas de no más de cinco centímetros intentado llegar a al mar lo más rápido posible. El guía nos indico que no podíamos alumbrarlas porque confundirían la linterna con el sol y en vez de ir hacia el agua irían hacia ella. Tampoco podíamos cogerlas y llevarlas al mar por que era crucial esos 20 metros que recorren sobre la arena para 25 años después pueda reconocer la playa  cuando vuelvan a desovar.


Un caimán en el canal de Tortuguero


Francisco González

Comentarios (7)Add Comment
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Brigitte
noviembre 16, 2009
Votos: +0
Leerlo es revivirlo!

Tengo que aportar, que la foto que aquí podéis ver titulada "Una pequeña tortuga está a punto de llegar al mar" la tomamos la mañana siguiente paseando por las vírgenes playas del Caribe. Tuvimos la suerte, haciendo afortunadas a otras, de encontrarnos con un nido lleno de cáscaras de huevo, y en un rinconcito una tortuga aparentemente sin vida. Cual fue nuestra sorpresa, que al tocarla con una ramita empezó a mover una aleta! Fran la sacó de su prisión y la acercó rápidamente a la orilla. Sin duda sabía cual era su camino, seguir adelante hasta desaparecer entre las olas. Volvimos al nido y había una más; para ésta sí fue un milagro, estaba exhausta quizás gracias a su empuje consiguió desenterrar a la primera y ella RENACER.

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gonzalo
noviembre 16, 2009
Votos: +0
...

he estado en el lugar y es precioso. se demuestra que el turismo sostenible es posible incluso en zonas muy delicadas. lo que se necesita es ser educado con el medio ambiente
buena historia, me ha gustado

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David
noviembre 17, 2009
Votos: +0
ayuda

pero el salvar a una tortuga atrapada de forma natural ¿no rompe la reglas de la naturaleza sobre la supervivencia?

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carmen
noviembre 17, 2009
Votos: +1
...


bueno david, esa tortuga vale por otra que haya caido en las redes de algun barco,etc...me temo que tenemos un saldo en contra.

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David
noviembre 17, 2009
Votos: +1
ética

la verdad, que yo hubiera hecho lo mismo. No podría haber visto a esas tortuguitas morir. Como dices, ya hacemos los seres humanos cosas contraproducentes contra la naturaleza como para no pegar un empujoncito de ayuda de vez en cuando.

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Fran
noviembre 17, 2009
Votos: -1
Quien

la verdad es que pense lo que me dijo el guia ,de no cojerlas y llevarlas al mar pero creo que cualquiera hubiera hecho lo mismo

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Brigitte
noviembre 17, 2009
Votos: +1
Oportunidad

... tan sólo fue un empujoncito... como podéis ver en la foto... hay huellitas detrás de sus pasos y ella sola llegó al mar.
Sólo necesitaba un oportunidad y nosotros no se la negamos!
.>> PURA VIDA

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