| Jugar al 'veo veo' en La costa de los mosquitos |
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| Costa Rica |
| Escrito por Daniel Pinilla |
Puerto Limón fue la ciudad que primero me reconfortó al llegar a Costa Rica porque lo cierto es que la capital me decepcionó. Tráfico ensordecedor, muchas casas (por no decir todas) con rejas, cierta sensación de peligro (dentro de que el país es bastante seguro) y a decir verdad no resulta muy bonito.Puerto Limón es otra cosa. Desde allí hay una excursión imperdonable. Se puede hacer en hidroavión o en barca, depende del tiempo y el presupuesto de que se disponga. Yo me decanté por la tranquilidad caribeña y negocié con un tipo bigotudo cuánto era la broma para encajarnos río arriba. Destino Tortuguero. Sin bullas. Negociando mientras se hacía un pitillo, nuestro 'capitán' cerró un precio entre dientes y del tirón lo acepté. Gran día, cerveza fría en la nevera y naturaleza brutal por delante. Íbamos cuatro amigos y el capitán, no se intuía ningún tipo de rebelión a bordo. Demasiada Imperial (cerveza nacional, claro) a mano como para ponernos a discutir. El trayecto se fue a más de tres horas y media, pero no se hace en absoluto pesado. Es más, casi es corto. Durante el camino y a medida que nos acercamos al destino se van incrementando el número de especies animales y vegetales que nos sorprenden. Caimanes de agua dulce, tortugas que toman el sol, monos y más monos, tucanes. Sí, tucanes de colores preciosos. Exuberancia al poder. Nuestro capitán para el motor de la lancha de vez en cuando. Detecta vida en la maleza verde, cada vez más espesa (y con más mosquitos de la cuenta al atardecer) y nos señala una rama. Allí vemos un anfibio zambullirse. Tarde, no sale en la foto. Pero resulta divertido ejercitar la agudeza. En estas aguas, cuentan los locales, se rodó la película 'La costa de los mosquitos', del director Peter Weir. Acertó en la elección.
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Puerto Limón fue la ciudad que primero me reconfortó al llegar a Costa Rica porque lo cierto es que la capital me decepcionó. Tráfico ensordecedor, muchas casas (por no decir todas) con rejas, cierta sensación de peligro (dentro de que el país es bastante seguro) y a decir verdad no resulta muy bonito.
