| El narco-decó causa furor en Colombia |
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| Colombia |
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Lo cierto es que la imbricación de la cultura narco en la sociedad colombiana ha alcanzado tal nivel por momentos que su manera de ver la vida ha creado contagio. Me contaron en Cartagena de Indias (por cierto, qué ciudad tan bestialmente bonita) que los narcos gustan de exhibir su lujo, de hacer ostentación de riqueza. E ir acompañado por una mujer delgada y con las tetas muy grandes es señal de eso, de estar en el taco, de tener pasta. Las que se operan son las que pueden costearlo y lo mismo las que tienen tiempo suficiente para andar todo el día metidas en el gimnasio. Para completar la puesta en escena, mucho oro por delante. Las mujeres deben hacer gala de sus joyas. Que se vean. A mayor o menor medida este caldo de cultivo se deja ver mucho por Colombia. No resulta raro cruzarse con una pequeña muy posiblemente menor de edad y con hechuras aún de niña que calza unos pechos desproporcionadamente gordos. Basta darse una vueltecita por los bares de moda, por ejemplo de Cartagena, para ver que la leña es real y que los cirujanos plásticos se deben estar haciendo de oro. Por cierto, como recomendación de lectura para los que quieran saber algo más del tema narco, guerrilla y situación en Colombia en general. 'Mis años de guerra', del excelente reportero León Valencia.
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