| El gran susto del mordisco del yacaré brasileño |
|
|
|
| Brasil |
| Escrito por Víctor García Montes |
|
Mientras se baja de la canoa para ir a por él, su hijo (de unos 10 años), el mismo que con su equipo nos ganó al futbol esa misma mañana, aprovecha para pescar con una especie de flecha de tres puntas peces que se camuflan como hojas en la orilla del igarapo, iluminándolos con la misma linterna que el padre dejó en la canoa.
Finalmente lo consiguió, no sin antes arrancarle algun diente al pequeño cocodrilo, todo esto ante la mirada sorprendida y sin dar crédito de lo que estaba viendo, caboclo padre, caboclo hijo, y nuestro guía Norberto, que no dejaban de observar la linterna destrozada en las manos de Ramón. Se nos ponían los pelos de punta al imaginarnos que el yacaré lo hubiera hecho con alguna de nuestras extremidades. A buen seguro hubiéramos tenido que ir al hospital de Manaus con, al menos la mandíbula del yacaré encajada. (continuará)
Agregalo como Favorito
Compartir
Enviar email
Comentarios (1)
![]()
...
Me doy cuenta que al igual que en tambopata-Candamo (Perù) que tambièn es Selva la hora apropiada para ver caimanes (yacarès) es en la noche porque estan en pleno sueño. Hubiera sido tambièn toda una experiencia fabulosa sino nos hubièramos extraviado unas cuantas horas en la selva. |



Nos dirigimos al Igarapo para buscar yacarés. El caboclo que nos acompaña se ha separado de nosotros, sólo se ve una luz en la noche, la luz de la linterna. De un lado a otro buscando los ojos del 
