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Brasil
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Escrito por Víctor García Montes
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Está poniendose el sol en el parque nacional de Jaú y hay que volver al Geraldo (nuestro barco) antes de que anochezca. Keca se pone al motor y nos lleva de vuelta, sabiendo que nos había hecho disfrutar, pues la sonrisa de oreja a oreja era evidente, y estaba satisfecho de un trabajo que no le correspondía. Él era tan solo el timonel, lo que lo hacía mas valioso incluso: el capitan Keca nos enseñaba todo lo que sabía por puro placer, mientras nuestro guía probablemente estaría tumbado en el chinchorro tocándose las bolas.
A la mañana siguiente, y tempranito como siempre, nos dirigimos a uno de los destinos finales de la Amazonia. Era uno de los pocos poblados dentro del parque Jaú en el que estábamos autorizados a permanecer dentro, debido a que el oficio de esta familia caboclo que allí habita es trabajar para unos biólogos que van eventualmente por allí para estudios de la fauna y flora. Y allá fue donde amarramos el barco para pasar dos noches.
Durante el día disputamos un partido Brasil-España en plena Amazonia; despues de verles jugar con una naranja, nos ganaron por goleada, pues nada fácil era jugar en plena selva descalzo; quizás otro gallo hubiera cantado con las zapatillas de deporte, juro que hicimos lo posible por ganar.
Nos dijo el caboclo padre que nos llevaría a cazar yacarés, y escopeta en mano, con su hijo de apoyo, se agarró a nuestra canoa a motor para adelantar los primeros metros hacia el igarapo donde nos dirigíamos. Pero pronto nos llamó la atención su sistema de iluminación: el caboclo llevaba atada a la cabeza una linterna normal a modo de frontal, con su correspondiente cable, unido a una auténtica batería de coche que se ubicaba en el suelo de la canoa de madera, con el correspondiente charquito de agua que en el fondo suelen tener las embarcaciones amazónicas de este tipo. Eso indicaba tener todas las papeletas para una electrocución en toda regla, pero en la Amazonia parece ser que nunca pasa nada... quizás en cualquier otra parte del mundo la descarga se hubiera producido con toda seguridad. (continuará)
Víctor García Montes
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