En ruta al Reino de Mordor PDF Imprimir E-mail
Sudáfrica
Escrito por Daniel Pinilla   
Bloemfontain no destaca por una arquitectura conmovedoraTras mi primera y brevísima estancia en Johannesburgo, abandono la ciudad al amanecer, con el tiempo justo para olisquear que Sandton, el barrio donde he dormido, no parece África, sino la parte moderna de la más moderna urbe de EEUU. Es el nuevo centro financiero y a primera impresión lo que canta es que hay pocos negros por la calle. El poderoso caballero vuelve a hacer de las suyas.

Agarro un bus con dirección a Bloemfontain, una ciudad anodina del llamado Estado Libre que debe su pequeña cuota de fama a que en 1852 se le concedió la capitalidad judicial del país, por el meritorio hecho de estar a mitad de camino entre las dos principales colonias, Pretoria y Ciudad del Cabo. Jo’burg no irrumpiría de verdad hasta que las minas de oro que atesora provocaron un cambio en la balanza del poder. Bloemfontain es curiosamente el lugar de nacimiento de JRR Tolkien, el creador de la saga de El señor de los anillos.

Cuentan los lugareños que Tolkien se inspiró en las yermas y requemadas tierras de Bloem’s (así le llaman a la ciudad) para imaginar el reino de Mordor. Existe incluso una sociedad literaria donde los ultras de la Tierra Media se citan para discutir sobre las andanzas de Frodo.

El paisaje a pie de carretera camino de Mordor aporta poco. Decepción. Ni una montaña que llevarse a la boca ni una construcción destacable. Campos amarillentos y poco más. Bueno, sí. Una compañera de asiento muy pesada y que parece muy en contra del jabón por la forma como olía… Casualmente, ese día era festivo en el país: se celebraba el Youth day, el comienzo del fin del apartheid, la jornada en que Soweto desencadenó las primeras protestas sociales.

Mi primera impresión es que la convivencia entre negros, blancos, indios (hay miles de inmigrantes; Gandhi fue uno de ellos) y demás etnias va bien, pero no termina de romper. No veo grupos de amigos de diferentes razas, ni parejas, Van cada uno por su lado. Da la sensación de que la primera integración conseguida es entre negros y… negros: los xhosas y zulúes se consideran parte de la misma nación. Algo es algo, pero queda camino. El Mundial de 2010 puede ayudar en eso.

Daniel Pinilla
Comentarios (1)Add Comment
0
Carmen
junio 13, 2010
Votos: +0
nada

pocas motivaciones para llegar a Bloenfontain... si no eres un fanático del señor de los anillos...

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