| Namutomi: el fuerte de la reserva |
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| Namibia |
| Escrito por David Navarro |
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Namutomi fue un antiguo fuerte de la guerra entre alemanes y hereros (una etnia local) a principio del siglo XX. Ahora el fuerte es donde están los restaurantes, bares y tiendas de un complejo turístico de mucho nivel. Contratamos un guía oficial para ver animales, aunque ya vimos algunos durante el camino y una leona en el “waterhole” del campamento. Además de la multitud de mangostas rodeando las mesas del restaurante casi pidiendo comida a los turistas. Entre la leona y las mangostas nos despistamos y Colleen nuestro guía nos está esperando para empezar el “game”. Etosha está llena de “waterhole” donde los animales van a beber por lo que el acercarte a esos puntos te aumenta las posibilidades de avistamiento. Empezamos a andar viendo multitud de gacelas saltarinas, jirafas, ñus, avestruces,etc. Al llegar a un punto de agua nos encontramos con una leona acostada, de repente se levanta y se dirige a beber agua mientras en el horizonte jirafas, gacelas e impalas permanecían inmóviles mirando al depredador, parecía como si el tiempo se hubiera parado. La leona terminó de beber y se dirigió para nosotros hasta tan solo 5 metros, me miedo, ya que nuestro vehículo es al aire libre sin ventanas, solo un toldo para cubrirnos del sol. Por suerte la leona siguió su camino, seguido por unos turistas que casi consiguen enfadarla, algo que nunca se debe de hacer, la habilidad cazadora de una leona hace un juego de pocos segundos el llevarse a cualquier persona del coche al otro barrio, también por suerte para ellos porque dejaron de molestar. Seguimos nuestro camino y nos encontramos una manada de elefantes. Impresionante, que grandes, que fuerza, que energía. Había muchas crías y algunos machos se peleaban entre ellos. Vimos como cuando todos se iban, dos elefantes rezagados seguían bebiendo agua y vino a buscarlo el líder del grupo y mediante cabezazos los echó de la charca para seguir el camino junto al grupo. En las siguientes horas seguimos viendo cebras, grandes kudús (otro gradísimo antílope con un cuerpo rallado), emisarios (aves de gran tamaño que prácticamente es terrícola), orix, chacales, dik dik, etc. Y para culminar el día vimos un leopardo, que es uno de los animales más esquivos de la sabana. Allí estaba tranquilamente bebiendo agua, increíble. Que animal más bonito y elegante. Lo seguimos con el coche hasta que se perdió por la maleza.
Al ir a dormir teníamos debajo de la tienda unos chacales buscando las sobras de las barbacoas. Pero no creo que me quiten el sueño ya que mañana seguiremos de Safari, o más bien de “Game”, que es como lo llaman por aquí. Algunas fotos en http://picasaweb.google.es/davidor73/Namutomi#
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Tras algunas horas de viaje y una multa por saltarnos un stop llegamos al Parque Nacional de
Había sido un día lleno de novedades y había que relajar la mente con la cena, un buen filete de avestruz para recuperar energía y una post-cena con unos digestivos JB cola en el bar del campamento escuchando las historias de Colleen, nuestro guía.
