Más fantasmas que diamantes en Kolmanskop PDF Imprimir E-mail
Namibia
Escrito por David Navarro   

La que fue casa del administrador de la minaNamibia tiene un área enorme totalmente restringida o prohibida entre mar y tierra que va desde Lüderitz hasta Orangemund. Es allí donde se extraen los diamantes, la principal riqueza del país.

Aunque no se puede entrar, sí se puede visitar la vieja ciudad minera de Kolmanskop, donde los alemanes estuvieron durante 50 años (aproximadamente entre 1850 y 1900) sacando diamantes. Una vez vieron que se acabaron los diamantes, abandonaron la ciudad. Sin medias tintas.

Tras cien años es sorprendente ver sus casas, muchas de ellas llenas de arena por el avance del desierto. Otras en cambio están en perfecto estado. Por ejemplo había una fábrica de hielo que suministraba a las casas ¡que usaban para las neveras de la época! La fábrica, mediante un sistema de tubos, permitía mantener fría la carne en la carnicería. Auténtica ingeniería alemana. Increíble el mecanismo de fabricación del hielo, a través de agua salada, amoniaco y unas barras de hierro llenas de agua dulce.

Lo que me dejó boquiabierto fue la bolera. Se conserva en un estado casi intacto. De hecho se puede probar y tirar algunos bolos. Todavía con la mente puesta en la bolera, me quedaba una sorpresa más: el teatro. Una grandísima sala, inexplicable, para la poca gente que vivía aquí (unos 200). Aparte del tamaño es muy bonito, tanto es así, que los vecinos de Lüderitz lo utilizan para las grandes galas, acontecimientos y celebraciones de bodas. Los diamantes hacían a los habitantes de Kolmanskop disfrutar de todos los lujos que se podían tener en aquellos años. Aparte disponían de biblioteca, escuela, sala de lectura,… ¡incluso un hospital con tantas camas como habitantes! Un ratio que hoy día se usa para ver el estado de bienestar de un país. O sea nivel de vida a tope.

La otra cara de la moneda la protagonizaban los namibianos que trabajaban en las minas de diamantes. Vivian en un solo edificio ¡800 personas! Además antes de abandonar el trabajo tenían que estar en una cuarentena a base de laxantes para evitar tentaciones de salir con un diamante en el estómago.

Ha sido una sorpresa la visita de esta ciudad fantasma que ha quedado inmortalizada en el tiempo.

Más fotos aquí.

Comentarios (2)Add Comment
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migue
febrero 04, 2009
Votos: +0
da miedo

la casa tiene pinta de tener fantasmas. es para grabar psicofonías, seguro

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Rodolfo
febrero 04, 2009
Votos: +0
diamantes

los suyo es rastrear un poco la arena a ver si queda algún diamante por allí

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