|
Marruecos
|
|
Escrito por Daniel Pinilla
|
|
A tres kilómetros al sur de Essaouira se encuentra una pequeña aldea con una historia curiosa. Cuentan en el lugar que el famoso músico Jimi Hendrix se recluyó en este pueblo, llamado Diabat, para pasar una temporada. Este hecho, que no deja de ser una anécdota curiosa, sirve como perfecto reclamo turístico para que el personal se deje caer por lo que son literalmente dos calles y un puñado de casas desparramadas. Picado por la curiosidad, yo mismo me acerqué.
Lo hice dando un paseo, puesto que la distancia es corta. La carretera que la une con Essaouira está en construcción y parece que la idea es promocionar el lugar como escenario de un turismo de cierto nivel. Resulta curioso ver un campo de golf perfectamente acondicionado casi a pie de playa pocos metros más abajo de unas casas con techo de hojalata.
Diabat en sí mismo no ofrece gran cosa. Tan sólo hay un bareto con el nombre de Jimi Hendrix que ha puesto en marcha claramente el tipo listo del pueblo. No es un gran establecimiento, pero es lo único que hay. El resto son dos callejuelas donde el personal se reúne en pleno pavimento para jugar a las cartas y pasar el rato. El camino también puede hacerse por la playa, a pie o a caballo o dromedario. A mitad de camino se arraciman los alquilantes de estos animales por un precio un poco excesivo. Piden unos 300 dirhams por una hora de paseo. Quizás una caminata es más agradable mientras se asiste a los muchos partidos de fútol que se juegan en una playa de arena en condiciones y de un gran anchura.
Cerca ya de Diabat existe un buen bar playero. El nombre es Ocean Vagabound: se puede tomar zumos naturales o cervezas mientras suena música de dudoso gusto. Demasiado reggae para mi gusto... La gente que acude es de perfil surfero, se puede decir.
Daniel Pinilla
 |