Gambia, una sonrisa PDF Imprimir E-mail
Gambia
Escrito por Andrés Esteban   

Feroces cocodrilos en la charca sagradaTodo empezó con la idea de hacer una escapada en verano tres amigos y yo. Así que decidimos antes de ponernos a buscar por nuestra cuenta, pasarnos por una agencia a ver qué nos contaban y de paso coger ideas para nuestro destino. Para sorpresa nuestra nos comentaron un bonito y desconocido destino al que no pudimos resistirnos: Gambia.

El primer día decidimos apuntarnos a una excursión por ir conociendo la zona y perder el miedo a lo desconocido: la excursión resultó ser bastante agradable, nos enseñaron los típicos sitios turísticos, que para nosotros en ese momento, eran alucinantes: desde la charca sagrada de cocodrilos hasta la maravillosa fábrica de telas tintadas, pasando por una empresa alemana de licores, un colegio y la multitudinaria capital, Banjul.

Dada la buena experiencia del primer día, volvimos a apuntarnos a otra excursión, dejando un día por medio para disfrutar de la maravillosa playa a la espalda de nuestro hotel. Esta vez estuvimos en un mercado de artesanía e instrumentos, paseo en barco por el río Gambia y visita a la playa de los pescadores, donde nunca había visto tanto pescado y pescadores juntos.

Siempre, al volver al hotel, nos encontrábamos un grupo de guías que se ofrecían con sus coches todo terreno para mostrarnos su país. Así que ya por curiosidad o por su insistencia, decidimos preguntarles, y fue el gran acierto del viaje: ahora empezaba lo bueno. Y ese bueno tenia nombre, nuestro guía Abdulahi. Un hombre con una humildad, un buen humor admirable y con una tarifa muy económica. A partir de entonces los cuatro días restantes no tuvimos que preocuparnos por nada más que estar a la hora prevista en la puerta del hotel y Abdulahi se ocupó del resto, dejarnos maravillados del interior de su país y de sus gentes. Nos llevó al poblado de su hermana, estuvimos con su familia, con su gente, en su entorno. Conocimos a uno de sus sobrinos que al vernos se asusto porque nunca había visto a un hombre blanco. También nos llevo a un complejo turístico en proyecto de construcción, donde trabajaba un amigo suyo, en medio de un paraje natural alucinante y allí estuvimos comiendo con ellos a los pies de un inmenso árbol. Nos enseñó algunas de las grandes ciudades y pequeños pueblos, que agarrados de su mano se veían de otra manera.

Andrés Esteban, aprendiendo un baile localEsto fue lo que me lleve de Gambia, la amabilidad de un hombre, el buen rollo de sus gentes y sus bellos entornos naturales.

Comentarios (2)Add Comment
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Ernesto
febrero 09, 2009
Votos: +2
Cocodrilo

el cocodrilo de la foto de miedo. Parece muy agresivo

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edu
febrero 12, 2009
Votos: -1
cocodrilo?, broma

Creo que Dios tiene siepre gente buena en todos los sitios y Abdulahi, es uno de ellos

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